domingo, 2 de febrero de 2014

Cap.85 -¿Y esa entrada?

El chico se llevó el dedo índice a la boca, pidiendo silencio.
Pero, Adel no se calló, siguió preguntándole que que hacia allí, por que...
-Por favor, no grites, y ahora te cuento todo -le suplicó aquel conocido chico...
Adel contó mentalmente hasta cinco, intentándose calmar y pensando en las posibilidades de salir corriendo por la puerta para llamar a la directora. Sin embargo, la curiosidad le ganó y se quedó donde estaba.
-Verás, yo...-Alberto balbuceó unas palabras, incomprensibles a los oídos de Adel.
-Chilla un poco, aquí nadie te oye -le dijo Adel, sin rodeos.
-Echo de menos a Nicol -se puso a andar por la habitación.-Mis padres me mandaron a otro instituto, de chicos solo, sabes? Pero me he conseguido escapar...temporalmente. Además, allí no hay piscina.
-¿Pero para que vienes aquí? ¿Para verla simplemente? No sé, para eso te llevas una foto o algo, que, ahora que lo pienso, estoy segura que en tu móvil tienes una -justificó Adel.
Alberto se quedó en silencio unos segundos.
-La voy a intentar convencer. Que se venga conmigo, nos fugaremos y...
Adel le cortó:
-Mira Alberto, te voy a dejar las cosas claras, y lo siento si soy dura, pero, Nicol ha madurado. Se hartó de ti, ¡Se olvidó de ti! Hasta tuvo un amor de verano. Ahora no vengas con tus fantasías de fugarse porque no se va a ir contigo. N-O, ¡No!
Alberto se quedó sorprendido mirando a Adel. Se esperaba que el sentimiento de añoranza fuese mutuo en Nicol...Pero estaba realmente equivocado.
-Y ahora, tienes dos horas para irte, o le contaré todo esto a la directora.
Adel salió de la habitación corriendo, mientras miraba el reloj.
En las escaleras, se chocó con Irene.
-¡Perdona! -exclamó Adel.
Irene se frotó la rodilla y se rió.
-No importa. ¿Qué hacias?
Adel titubeó. ¿Le contaba su encuentro con Alberto o no?
-Es...largo de contar.
-Vale, pero más tarde me lo dices, eh? -dijo Irene, de broma. ¿Sabes? Me he encontrado con un skater, allí en la entrada. Me dijo que lo que hacia era secreto.
Su amiga alzó la cabeza. ¡Seguramente ese era amigo de Alberto! Habían venido juntos.
Sin decir nada bajó el resto de las escaleras dando grandes saltos. Tenía que hablar con el chico ese y preguntarle si venía con Alberto.
Llegó abajo y lo encontró.
-Una pregunta -el skater se giró.-¿Vienes con un tal Alberto?
El skater murmuró cosas.
-Ehhh...Sí. ¿Por qué lo dices? ¿Eres tú Nicol? Si es así, el "albertito" elegía bien a las chicas.
Adel se ruborizó y le explicó quien era y lo que acababa de pasar con Alberto.
El skater guardó silencio.
-Entonces yo me voy ya de aquí -dijo por fin.
-¿No le avisas ni nada? -le preguntó Adel.
-Sí, le enviaré un mensaje. Pero paso de meterme en líos.
Se dieron cuenta que ya comenzaba a salir gente del comedor.
El skater se subió al skate, hizo un gesto de adiós con la mano y se fue.
Mientras tanto, las demás salían del comedor, preguntándose donde estarían sus dos amigas.
Natasha iba la primera, estaba en silencio, pensando y mirando al suelo.
De repente paró. Se agachó a recoger el papel que había en el suelo. Lo leyó con detención. En grande ponía: Ladies & Guys Club.
Era una discoteca. Abajo ponía la fecha y la hora para entrar. Más bien, ¡eso era una entrada!
-¡Mirad esto! -exclamó Natasha, abriendo sus bonitos ojos.
Carol se lo arrebató de las manos y lo leyó, después, sus labios se curvaron en una pequeña "O".
¿De quién sería? La fecha era la semana que viene, un viernes a las nueve de la noche.

*****
Al acabar las clases, se fueron a entrenar. No se habían encontrado a Alberto en la habitación ni nada, un alivio para Adel. Ninguna le había contado lo de la entrada a la discoteca a Irene y Adel.
La tarde concurrió bien, cada una entrenando.
A la noche, Irene recibió un WhatsApp de Elisa diciendo que Sara no se despegaba de Dani.
Irene lo releyó varias veces. Por lo visto, Sara estaba dispuesta a seducir a Dani.
Le respondió con un "ok, gracias" y borró el chat.
Natasha llamó a la puerta e Irene abrió.
-Chicas, a alguien se le ha olvidado un gel en la ducha, es vuestro?
Natasha les mostró el bote y Adel. fue a cogerlo. Para no esperar, había salido a ducharse en las duchas "principales" en vez de la de su cuarto, ya que se estaba duchando Nicol.
-Gracias.
Claudia llegó por el pasillo y entró en la habitación:
-¿Ya habéis averiguado lo de la entrada a la discoteca?
Natasha se mordió los labios. ¡Era secreto!
-¿Qué? -dijo Adel, sin tener idea de lo que decía Claudia.
-Sí, la entrada esa que me ha contado Natasha que habéis enc...
Se dio cuenta de que debía ser secreto y Adel no lo sabía.
Carol se unió a la conversación, dispuesta ya a contárselo a Adel e Irene.
-Es que hemos encontrado una entrada para una discoteca en el suelo, y no sabemos de quién es.
A Irene le vino una idea a la cabeza, y a Adel igual. La imagen del skater de esa mañana apareció en sus mentes.
-Yo he visto un chico por aquí hoy que ha venido, no se para que. Seguramente será de él -dijo.
-Yo también lo he visto, seguro que es de él -asintió Adel, sin contar que ella sabía porque estaba.
-Manos a la obra. Tenemos que planificar como entregársela, a no ser que él venga aquí.

..................................................................................
¡No me matéis! Se que es muy corto, pero he hecho lo que podido. Los próximos serán más largos.
He decidido que no voy a dejar el blog  WIIIIIIII, pero espero que comprendáis que no escribiré tampoco mucho. Más o menos un cap cada 2 semanas, o si puede ser antes.
Muchas gracias por los comentarios que me pusisteis todas, me alegró mucho :)
Y, quiero cambiar el fondo y la cabecera, pero no se cual poner, así que si alguna quiere hacer una cabecera, por mi encantada. (Me lo decís en los coments la que quiera hacer una).
Muchos muakis!!!




sábado, 18 de enero de 2014

Me falta tiempo

Buenos días chicas.
Veréis, aún no he empezado el siguiente cap, y lo siento. (bueno, llevo solo unas cuatro líneas)
Pero, no cojo el ordenador entre semana, y los fines, pues hago otras cosas.
Por eso, me estoy planteando dejar el blog, la novela. Últimamente lo pienso bastante... :(
Y sí, tal vez sea perezosa y no me apetezca escribir a veces pero no sé.
Aún tengo que pensar así que.
Muakis

viernes, 3 de enero de 2014

Cap.84 -¡¿Qué puñetas haces tu aquí?!

Nicol se empezó a reír a carcajadas.
-Que es broma tontas.
Adel e Irene suspiraron de alivio.
Nicol notó el gesto y cruzó los brazos.
-¿Qué que pasa? Haber, lo he dicho de broma. Pero igualmente, el cambio ese no le ha sentado tan mal -dijo.
Irene y Adel se quedaron en silencio, no respondieron.
-Bueno, bueno, bueno. Ya me contaréis que pasa con David.
-Vale, pero yo ahora me voy a dormir. Hasta mañana -se despidió Irene, mientras subía por la escalerita.
-Yo igual, no hagas mucho ruido porfa. Adiós.
Adel se deslizó hasta su cama.
Nicol no entendía muy bien que pasaba con David. Le habían dejado intrigada.
Ella también se cambió y se fue a dormir.

Al día siguiente, se despertaron a las ocho. Entraban en una hora y así tenían tiempo para vestirse y desayunar.
La primera en ponerse en marcha fue Adel, sacó su uniforme de su cómoda y fue al baño a ponérselo.
El uniforme no había cambiado.
Después, las demás ya se fueron desperezando y continuaron la marcha.
-¿A qué hora volvisteis? -preguntó Nicol a Carol y a Mireya.
-Tarde, un poco tarde -Mireya intercambió una sonrisa pillina con Carol.
Se acabaron de vestir y arreglar y bajaron a desayunar.
Tomaron como unas tortitas con Nutella y leche.
Se apresuraron en acabar porque ya eran las nueve menos cuarto y tenían que volver para lavarse los dientes.
Minutos después, subieron a las aulas. Ya había gente hablando por allí y curioseando.
Tocó el timbre y se fueron a buscar en que clase les tocaba.
-¡Irene y Adel, vamos juntas! -exclamó Natasha.-Vamos en 4º B
Fueron a buscar su aula y las otras tres se quedaron viendo las listas.
Entraron en la clase y se sentaron más o menos en la medio de la clase, ni muy adelante ni muy atrás. Perfectas.
Detrás de ellas, estaba Paula, la chica que montó una fiestecita en su cuarto el año pasado y  la compañera gimnasta de Irene.
Se saludaron y charlaron entre ellas, hasta que llegó una profesora.
La profesora comenzó a explicar el funcionamiento del internado: este año solo tenían libre una clase por la tarde, en vez de dos. Contó lo mismo que el año pasado.
La profesora aparentaba tener unos cuarenta. Era morena y tenía los ojos verdes. Llevaba los labios pintados de rosa, un color que no le favorecía mucho y cuando sonreía se le marcaban hoyuelos.
Entregó las llaves de las taquillas.
-A mi me ha tocado la número sesenta y uno.
-¡A mi sesenta y dos, estamos al lado! -dijo Adel, sonriente.
Un chico de adelante, se giró  y dijo:
-Y a mi la sesenta y nueve ya de paso, no?
-Anda, no pierdas el tiempo con ellas Sergio -le dijo la chica que tenía al lado.
Adel, Natasha e Irene les miraron mal. ¿Qué se creían estos dos?
Siguieron hablando como si nada,  y después salieron a buscar sus taquillas y a dejar los libros.
-Que tontos los de delante, no? -dijo Adel.
-Sí, serán los sustitutos de las Teletubbies.
No tardaron en ver a Nicol, Mireya y Carol acercándose por los pasillos.
-¿Qué tal vuestra profe? -preguntó Carol.
-Bien, nos ha explicado lo típico del primer día. ¿Y vosotras?
-¡Genial! Tiene treinta años y está loca, pero loca en serio. Dice que toca el saxofón y no se que. Nos ha contado una historia...-explicó Nicol.
-¿Vamos a almorzar?
Asintieron y se encaminaron al comedor.
La gente llevaba batidos en la mano.
Y entraron y vieron una mesa llena de batidos:


Cada una se cogió uno: de fresa, de naranja, de plátano...Todos con muy buena pinta.
Irene subió un momento a su cuarto cuando vio que tenía una llamada perdida de...¡Elisa!
La llamó y tras varios vips, cuando creía que ya no lo cogería, respondió.
-¡Irene! No tengo mucho tiempo, verás, quería decirte que Sara se ha sentado al lado de Dani en el avión...
-¿Sí? Mm.. vale a ver que pasa.
-Es que no tenía Wifi y no te podía enviar un mensaje o un WhatsApp.
-Vale, no te preocupes, hasta luego.
-Adiós.
Sara se aprovechaba de la ausencia de Irene, pero por raro que pareciera, Irene no tenía celos del todo.
Bajó y se terminó el batido.
Luego entraron a clase.
A la hora de comer, Adel no asistió.
Se esforzaba por sonreír y parecer que no pasaba nada pero por dentro no podía. Cuando lo recordaba se deprimía y le entraban ganas de llorar.
Seguramente esa misma noche recibiría una llamada de su madre, recordandole de nuevo, eso que tanto le dolía.
Se quedó sola en la habitación, llorando.
De repente, escuchó como un objeto se caía en la habitación de al lado. Alzó la cabeza, extrañada, ¿quién estaría allí?
Salió de puntillas de su cuarto y se encontró con el de al lado con la puerta abierta.
Dio varios golpes a la puerta pero nadie contestó, entró y abrió la boca, muy sorprendida.
-¡¿Qué puñetas haces tu aquí?! -gritó Adel.

*****
-¿Oye, y Adel? -preguntó Irene.
-No sé, tenía mala cara. Le dolerá la tripa o algo -contestó Nicol.
A Irene no le convenció la respuesta. Ayer estaba perfectamente.
-Voy a verla.
Se levantó de la mesa y salió. Iba andando por el jardín, cuando...
-Guapa, si tú, la del uniforme -Irene se giró.
Se encontró enfrente de un chico, con vaqueros y una camiseta. En la mano, llevaba un skate negro.
-Perdona...pero, ¿quién eres? ¿qué haces aquí? -dijo Irene, a cierta distancia de él.
-Eso es secreto -le respondió el chico, mientras sonreía. Tenía una bonita sonrisa.
-Pues adiós.
Irene caminó deprisa, sin mirar atrás. Sentía la mirada de aquel chico mirándola.
¿Que haría allí?

.........................................................
¡CAP! Espero que os guste :)
Me he hecho una cuenta de Wattpad! ¿Os podríais pasar? Llevo dos caps de una fan fic que estoy haciendo. El enlace: wattpad.com/Claris_Horan
Muchos muakis y feliz 2014 :)


jueves, 26 de diciembre de 2013

Cap.83 -El nuevo David

A Irene le pilló desprevenida aquello. No sé imaginaba que aquella peculiar chica iba a decir eso. Desde luego era una idea muy descabellada. Ella empezaba las clases al día siguiente, no sé podía escaquear así por así. Tenía que empezar con buen pie. La amiga de Dani le miraba con insistencia.
-¿Qué dices? -volvió a preguntar, mirando su reloj.
-Creo que mejor no. Gracias pero no sé, aparte de que la idea es un poco alocada, pues si Dani se llegase a enterar de que no he confiado en él.
La amiga asintió.
-Te entiendo. De todas formas, dime tu número y si quieres te informo un poco de la situación; si veo algún cambio raro o algo -le ofreció.
-Vale, gracias.
Se intercambiaron el número y la amiga se presentó:
-Por cierto, me llamo Elisa, encantada -sonrió.
-Igualmente.
-Me voy que ya sabes que mañana salgo. Te informaré por Whatsapps y si eso alguna llamada. Adiós.
Salió corriendo de allí. Elisa sabía que se estaba jugando su amistad con Sara, la pelirroja. Pero sentía la necesidad de proteger a Irene. No quería que se le rompiese el corazón por culpa de Sara, como le pasó a ella un año atrás...

Entraron en una heladería y compraron los helados. Cada una de un sabor, pero todos muy buenos.
-Esto está muy frío -dijo Carol antes de meterse una cucharada de helado en la boca.
-¿Esta noche iréis a la fiesta esa? -preguntó Natasha.
-Tal vez, ya veré -contestó Nicol.
Siguieron comiendo los helados cuando el móvil de Adel comenzó a sonar.
Ella respondió a la llamada.
-Irene...Sí, es que te hemos llamado antes y no respondías...Ahhh...Pues estamos en una heladería, si te apetece venir...Ya, aparte ya estamos terminando los helados...Vale, hasta luego.
Las demás la miraron expectantes.
-No va a venir porque al estar terminando y tal.
Estaban a punto de acabar el helado, pero una voz les sorprendió:
-Hola niñas, ¿os echo las cartas? Soy dueña de este local pero me ayuda mi hija -dijo una señora de unos 65 baja y con el pelo corto.
-Disculpe pero no hemos traído mucho dinero...
-¡Es gratis! ¿Quién quiere ser la primera?
Todas se miraron entre ellas. Esta señora era muy peculiar y ninguna estaba segura de confiar en la señora.
-Yo misma -dijo Natasha.
-Vale, acompáñame guapa.
Natasha se levantó y siguió a la señora, que abrió una puerta que daba a un corto pasillo y apenas había luz.
Después, abrió otra puerta. Aquí solo había una vela que alumbraba y el suelo era moqueta con cojines.
Las paredes parecían ser de un color oscuro.
-¿Se suele dedicar a esto? -preguntó Natasha.
-Sí, mis amigas vienen y otros clientes a veces -respondió, sacando las cartas de una pequeña cómoda morada.-Ahora relájate y dame tu mano.
Natasha levantó el brazo y la anciana comenzó.
-Tienes la línea de la vida larga, sí...Y en el amor, ¡Oh! Aquí se corta pero luego remonta. Tendrás una ruptura sí.
Natasha desconfiaba un poco. ¿Sería eso verdad?
La anciana dejó estar la mano y comenzó con las cartas. Las barajeó un par de veces y las puso sobre la moqueta. La señora estaba muy concentrada en lo que hacia. Por unos segundos puso una mueca, lo que procupó a Natasha.
-¿Qué pasa?
Pero la señora no tuvo tiempo a responder. Abrieron la puerta, era Mireya.
-Nos tenemos que ir, ya lleváis aquí un cuarto de hora.
Natasha abrió mucho los ojos. ¿Un cuarto de hora? Que rápido.
Se quedó con la incógnita de que era lo que a la señora le había preocupado.

-Y eso, no sé. Me leyó la mano y me comenzó a echar las cartas. Fue muy extraño -comentó Natasha, mientras todas cenaban.
Claudia seguía flipando. ¿Una señora que echaba el tarot gratis en una heladería?
Irene tampoco se había creído mucho la historia pero tras varios comentarios de que era verdad al final cedió.
-¿Y tú donde has estado? -le preguntó Nicol a Irene.
-¿Yo?-Irene pinchó su trozo de carne, incómoda.-Yo he estado por el internado, viendo a gente y eso.
La respuesta sonó muy falsa pero las demás asintieron. Sabían que Irene ocultaba algo, pero tampoco la querían incomodar.
-¿Oye, habéis visto a David? -preguntó Claudia, ajena a todo el lío que había pasado con Irene.
-No, es verdad. Creo que este año no ha venido.
-Sí, sí que ha venido. ¡Pero está irreconocible! Se ha teñido el pelo a  marrón claro y ya no lleva braquets.
Adel escupió el agua que estaba bebiendo.
-¡¿Qué se ha teñido el pelo?!
-Sip, mira está...-Claudia se levantó y lo buscó con la mirada.-Allí
Todas miraron en la misma dirección y abrieron la boca, sorprendidas. Tenía la misma cara sí, pero el resto había cambiado. Ya no estaba la inocencia de aquel David. Ahora tenía un aspecto diferente.
Dejaron de mirar rápidamente, para que no se diera cuenta de que le estaban mirando.
Se quedaron unos segundos en silencio. David era un claro ejemplo de que la gente cambia, y quién sabe, hasta la amistad entre ellas podía cambiar...

La sala común estaba a tope. Casi todo cuarto estaba allí. Alguien había puesto música y algunos atrevidos bailaban. Otros, simplemente estaban sentados en un sofá hablando con alguien.
-Esto está lleno no, lo siguiente -dijo Carol, intentando pasar entre dos chicas.
Pero nadie le escuchó. Las había perdido de vista. Pues, como entre la gente no veía, se limitó a quedarse de pie, esperando a ver si alguna de sus amigas pasaba.
Cuatro metros a la derecha, Irene y Adel se quejaban. Tanta gente agobiaba.
Hablaron a gritos sobre irse, pero una voz a sus espaldas les sorprendió.
-Hola chicas.
Irene y Adel se giraron a la vez y se sorprendieron de ver tan de cerca al nuevo David.
-Sí, ya no tengo braquets. Estoy más irresistible que antes no? -dijo al oído de Adel, mientras se reía.
-¿Qué ha pasado con el antiguo David? El gracioso, el simpático con braquets verdes que siempre estaba ahí para apoyarte -le desafió Irene.
-Eso ya pasó nena -contestó él, se acercó a Irene y le dio un pico, dejándola muy sorprendida.
-Pues sabes, no me vuelvas a besar y...
-Pero si lo has disfrutado, estás ruborizada -se rió David.
-Es el calor so memo -le insultó Adel.
-Y que sepas que ahora, con tu nuevo look, eres un completo idiota. No tengo nada más decir -dijo por último Irene, dolida ante el nuevo cambio.
Se escabulleron entre la multitud, dejando a aquel nuevo David pensativo ante las palabras de su "amiga".
Le habían dolido de verdad. Él, que creía que así caería mejor a Irene, estaba muy equivocado.

Adel e Irene volvieron a su cuarto. Estaban cansadas y querían estar en paz sin escuchar música y gente gritando. Cada una se puso su pijama y se cepillaron los dientes. Al terminar, se quedaron un poco hablando de lo que minutos atrás había pasado con David.
Llamaron a la puerta y fueron a abrir. Nicol entró dando saltitos emocionada.
-¿A qué no sabéis que acaba de pasar? ¡David me ha pedido salir! Y le he dicho que sí obviamente, es encantador!!
Irene y Adel se quedaron boquiabiertas.

..........................................................................................
¡Otro cap! Dos días seguidos, ¡RECORD! XDD
La inspiración ha vuelto en mi (Vuelveeee a casaa vuelveee por Navidaaad; pero espero que se quede y no se vaya jaja)
Ahora, tengo un libreta así pequeña (mide unos 15 cm) en la que voy a apuntar ideas y personajes nuevos.
La libreta es esta:

(Es una libreta que tenía por casa XD)
Bueno y eso es todo mis queridas lectoras.
Comentad y felices fiestas


miércoles, 25 de diciembre de 2013

Cap.82 -¿Qué piensas? 2ª TEMPORADA

-¿Te vas de viaje a Paris? -preguntó Irene, viendo el  grupo del Whatsapp, nombrado: Viaje parisino <3
-Sí, con  un grupo de amigos. Me voy mañana, y tengo que hacer la maleta aún.
-¿Cuánto tiempo te vas?
-Una semana y media.
-¿Solo vais chicos?
Dani tragó saliva.
-También vamos con amigas. Con la chica esa pelirroja u con tres más.
-Ah...-dijo Irene, cambiando la cara. Pero en seguida volvió a sonreír-Que lo paséis bien.
-Muchas gracias. Creía que te ibas a tomar a mal lo de que vinieran chicas, pero veo que no. Jaja mejor.
Irene miró a otro lado. No iba a decirle que en realidad le molestaba un pelín.
-¿No te tienes que ir a hacer la maleta? Anda vete -dijo Irene, a buenas-
Se dieron un beso y Dani se fue de allí, dejando a Irene pensativa.

-La de ojos azules es una desagradable. La de ojos verdes le ha dado un codazo sabes? Jaja, por subnormal -le dijo Natasha a Nicol, hablando de las odiosas gemelas.
-Pues justamente la de ojos azules se llama Natalie. Natalie, Natasha, jajaja -rió Nicol.
Natasha puso los ojos en blanco y se giró.

Carol estornudó un par de veces. Tanto olor a vainilla le aturdía un poco.
Escuchó un golpe en la puerta y fue a abrir.
-¡Aleluya! -gritó Adel.-Por fin abres la puerta, ¿Estás bien?
-Sí, aunque me ha caído un ambientador pero bien.
Mireya olió la habitación. Apestaba a vainilla. Abrió la venta para  que la habitación se airease.
-Bueno, pues yo voy a coger mi portátil y voy a mirar unas cosas -Adel cogió su portátil y se sentó en su cama.

Volvió a la realidad y caminó de vuelta a su habitación. Iba tan absorta en sus pensamientos otra vez cuando tropezó y cayó al suelo, raspándose la rodilla. Maldijo por lo bajo y se apretó la rodilla. Le escocía.
-¡Eh! Tú, la que se ha caído.
Irene se giró y vio a una chica morena alta. Aparentaba ser más mayor y llevaba unas gafas de sol.
Se acercó a Irene y se las quitó.
-Bueno, te preguntarás quien soy y tal. Te lo voy a contar rápido. Soy amiga de Dani, y se que sabes lo del viaje. Y bueno...Uy, estoy diciendo muchas veces bueno, no? ¡Ay, es que esta propuesta...! No se si tendría que haber venido, pero es que bueno en realidad...
-¡Por favor aclárate! -exclamó Irene, nerviosa ante lo que le iba a contar.
-Verás, la pelirroja, se llama Sara y, pues, sinceramente, no me fío ni un pelo de ella. Es mi amiga pero, ella quiere a Dani y no dudo que en este viaje aproveche para acercarse más a él entonces, pues, te propongo que, en vez yo de ir a Paris, vayas tu para vigilarles con mi billete...Es un plan descabellado pero, ¿qué piensas?

Pisos más arriba, Adel se pasaba la mano por el pelo, preocupada. Su madre le decía que se mentalizara ya, pero ella simplemente no podía, le entraban ganas de llorar.
-Voy un momento al baño -murmuró ella, ya se estaba poniendo sentimental y quería quitarse dos lagrimillas que le habían salido.
Las demás, aprovecharon, y cogieron el portátil.
-Mira, aquí se ve mejor el video que te quería ense...-Carol paró de hablar.-Espera, ¿que es esto?
Mireya comenzó a leer en voz alta:
¡Hola hija! Se que no ha pasado ni un día desde que nos hemos visto pero, te recuerdo que no te encapriches mucho al lugar porque probablemente no vayas a estar mucho allí por favor. Papá y yo te queremos, y bien lo sabes, pero ahora mismo el trabajo de papá pende de un hilo si no aprovechamos esta oferta. Besos, mamá <3 
Carol se llevó la mano a la boca. ¿Qué significaba esto? Dejaron el portátil donde estaba en cuanto oyeron el pestillo abrirse.
-Y eso, ¿Tú qué prefieres Mireya, chocolate o helado? -intentó disimular Carol.
-Creo que el helado, aunque no lo sé...
Cada una siguió con lo suyo, como si nada. Aunque las tres por dentro estaban muy tristes.

Nicol tomó aire. Le apetecía hablar con las rusas, ver como eran, aunque según le había contado Natasha, unas desagradables. La de ojos azules se llama Natalie y la otra Keishbur, un nombre ruso.
Contó hasta cinco y andó hacia ellas.
-Hola -dijo, con una sonrisa de oreja a oreja.
-Hola -murmuraron las otras dos, no con el mismo entusiasmo, pero sonrientes.
-Hola, ¿como te llamas? -preguntó el hermano.
-Yo Nicol, ¿y vosotros? -respondió, aunque ya sabía el nombre de las hermanas.
-Yo Keishbur -dijo la de ojos verdes.
-Y yo Natalie.
-Yo Fesgio. Los tres somos rusos.
-Ahhh, jaja. ¿Y como es que estáis aquí?
Los tres hermanos se pusieron a hablar en ruso entre ellos. Nicol se sintió apartada y con curiosidad. ¿Qué estarían diciendo?
De repente, Natalie chilló un poco, como enfadada, dirigiéndose a sus hermanos y se fue.
-Lo siento, cosas nuestras -contestó al fin Keishbur, un poco incómoda.
Luegos, Fesgio y Keishbur se fueron.
Nicol, aún con la duda, volvió a la habitación. Llamó un par de veces y Carol le abrió.
-Ya es la hora de merendar. ¿Salimos a tomar un helado?
-Vale, voy a llamar a Irene.
Las demás se pusieron en marcha. Carol se vistió, escogió unos shorts vaqueros y una camiseta en la que ponía New York city.
Adel fue a avisar a Natasha, por si le apetecía. La rubia aceptó el plan y se fue a cambiar también.
No tardaron mucho todas, Natasha salió al pasillo a esperarlas y en menos de un minuto ya estaban.
-¡Hala! Vas muy guapa Natasha -le halagó Nicol.
La aludida se miró. Llevaba una falda azul pastel y una camisa blanca.

-Pues gracias -se ruborizó.
-¿E Irene? -preguntó Mireya.-¿No viene?
-No sé, no coge el móvil.
Se encaminaron a bajar a bajo, preguntándose donde estaría su amiga.
........................................................
¡Sí! Aquí tenéis el capitulo. Siento haber tardado TANTO, pero mi inspiración estaba OFF XD
Espero que os guste y que tengáis una FELIZ NAVIDAD :D
Muakis y comentad!